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Mi perro tira de la correa: causas y recomendaciones

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Mi perro tira de la correa: causas, consejos y soluciones

Disfrutar de un agradable paseo en compañía de tu perro es una experiencia feliz. Durante el trayecto puedes observar las reacciones del animal en su interacción con el entorno y contigo.

Sin embargo, existe una afirmación frecuente que realizan muchas personas: mi perro tira de la correa.

¿Y por qué mi perro tira de la correa?

Conviene ir más allá del hecho en sí mismo para profundizar en el contexto.

¿Qué ocurre en el instante en el que se produce la reacción?

La percepción de una situación cambia cuando se tienen en cuenta distintos factores.

Una buena idea es realizar un registro de algunas de las anécdotas que se repiten con frecuencia durante los paseos:

1. Escribe un diario con observaciones sobre el paseo

Durante un periodo de tiempo, escribe un diario en el que describas con la mayor objetividad posible qué ocurre en aquellos momentos en los que el perro tira de la correa.

Es probable que, después de varios días, puedas poner en perspectiva algunas coincidencias.

En definitiva, la escritura es una herramienta práctica que te ayuda a conocer mejor al animal.

2. Mi perro siempre tira de la correa: motivos frecuentes

Estas son algunas de las causas que se repiten con frecuencia.

Este hecho suele ocurrir cuando el animal coincide con otro perro durante el trayecto. Y, en ese momento, interactúa y se relaciona.

En otras ocasiones, él explora todo aquello que está a su alrededor y muestra su deseo para descubrir el entorno. Una curiosidad que crece todavía más en rutas que se recorren por primera vez.

Por otra parte, puede que esté incómodo si la largura de la correa no se adapta a sus necesidades.

Quizá sea demasiado corta y, en consecuencia, no dispone de la movilidad suficiente para explorar el paisaje.

Cuando llegues a casa, después de finalizar el paseo, escribe un breve resumen con algunas de las observaciones del trayecto.

¿Por qué es positivo que reflejes los datos sobre el papel? Porque, en caso contrario, puedes llegar a olvidarlos.

Además, si consultas el caso con una profesional de la educación canina, puedes compartir esa información con ella, sin tener ninguna duda al respecto.

3. Factores emocionales que conviene tener en cuenta

Ten en cuenta que el comportamiento canino también puede estar relacionado con un estado de ánimo.

Por ejemplo, quizá el perro esté viviendo una etapa de estrés frecuente. Y, en consecuencia, le cuesta relajarse durante el paseo.

La tensión de la correa es un reflejo de su propio estado interno (y también del tuyo).

También puede ocurrir que tenga miedo y, en consecuencia, se siente vulnerable ante el exceso de estímulos que percibe a su alrededor.

Estímulos que no solo pueden ser visuales, sino también acústicos y olfativos.

Por tanto, identifica si el perro reacciona de este modo en ocasiones puntuales o, por el contrario, la correa se tensa durante todo el trayecto.

Si mi perro siempre tira de la correa, quizá sea por un factor emocional como el estrés.

En definitiva, cuando mi perro tira de la correa al pasear, necesito tomarme el tiempo suficiente para comprender qué le ocurre.

¿Y que puedo hacer cuando mi perro tira de la correa?

En primer lugar, afronta la situación de una forma positiva. Quizá tu perro necesite aprender a gestionar el paseo sin tirar de la correa y, en ese caso, tú puedes ofrecerle el acompañamiento perfecto.

El momento del paseo es un espacio compartido. Por ello, es esencial que no solo tengas en cuenta tus circunstancias, sino también las prioridades del animal.

Intenta disfrutar del camino desde la presencia consciente, aquella que se alinea con el aquí y el ahora.

1. Acompasa tu ritmo con el de tu perro

Aprende del comportamiento del animal, que observa aquello que se encuentra a su alrededor con curiosidad.

Es esencial que intentes centrarte en el presente sin distraerte con interrupciones habituales como la prisa o el móvil.

Tu perro tiene su propio ritmo. Por ello, respétalo. Ambos disfrutáis de un momento en vuestra mutua compañía. Y es positivo que los ritmos de ambos estén alineados.

2. Interactúa con el animal

Por otra parte, comunícate con tu perro durante el paseo. Pronuncia su nombre, interactúa y juega, pero sin agobiarlo.

Ten en cuenta que la experiencia compartida de disfrutar de un trayecto agradable, también influye positivamente en el fortalecimiento del propio vínculo.

De este modo, por medio de un acompañamiento cercano, crece la confianza.

El paseo se convierte en una rutina necesaria para el perro. Sin embargo, eso no significa que el trayecto deba ser siempre idéntico en todos sus detalles.

Es posible introducir novedades en el itinerario y descubrir sitios nuevos.

Gracias a ello, el perro no anticipa la llegada a un punto próximo (una anticipación que puede incrementar el riesgo de que tire de la correa como consecuencia de la impaciencia).

3. Elige una correa de calidad

Es importante que elijas una correa que se adapte a las necesidades del animal y que te resulte cómoda a ti.

Huye de las correas cortas y de las extensibles.

Utiliza un diseño que cubra dos necesidades básicas. Por una parte, la movilidad. Es imprescindible que el animal tenga su propio espacio. Pero, a su vez, esta herramienta también potencia la seguridad.

Ten en cuenta que te permite reaccionar a tiempo ante cualquier posible incidencia. Es decir, puedes observar aquello que ocurre dentro de tu campo visual, aquel en el que se encuentra tu perro.

Mis preferidas son las correas multiposición 2-3 metros pero ¡cuidado! también lleva su práctica aprender a utilizarlas para no enredarnos con ellas.

4. Elabora una rutina previa como preparación para el paseo

El modo en el que evoluciona un paseo puede estar en relación con la forma en la que comienza.

Por ello, conviene establecer una rutina previa que se convierta en una preparación para afrontar el trayecto con calma.

Por ejemplo, puedes compartir un tiempo de juegos antes de salir de casa o incluso un masaje.

En definitiva, si mi perro tira mucho de la correa, debo intentar ayudarle en aquello que depende de mí. Es mi responsabilidad.

5. Consulta las dudas con una experta

Cuando el perro tira de la correa está transmitiendo una información. Una forma de comunicación que conviene escuchar y atender.

Es importante que tú evites hacer el mismo gesto. Es decir, para disfrutar un paseo con tranquilidad, no cometas el error de tensar la correa.

¿Y por qué mi perro tira de la correa? Si a pesar de haber intentado encontrar la respuesta, no has dado con la clave de aquello que le sucede, consulta con una experta o realiza una formación que te ayude a entenderlo tanto como individuo tanto como especie.

 Por último, pon siempre en práctica la amabilidad, el respeto, la inteligencia emocional, la paciencia y la empatía.

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