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¿Cómo hacer que mi perro no se sienta solo?

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¿Cómo hacer que mi perro no se sienta solo?

Si te has visto en la necesidad de decir “creo que mi perro se siente solo”, para muchas de las personas de tu entorno puede ser algo incomprensible. Los peludos son seres sociales que disfrutan cada segundo de tu compañía. Pero bajo ciertas circunstancias pueden desarrollar un apego irracional que transforma su comportamiento, dificulta la convivencia en el hogar y genera mucho estrés con el entorno.

Los problemas de soledad por la ausencia de compañía generan estrés y miedo que provoca un comportamiento errático en los peludos que puede causar mucho roce entre los miembros de la familia y la comunidad en la que habitan. Cuando regresa esa figura de compañía, que genera el apego, el perro es capaz de actuar con seguridad; puede comer, jugar y recuperar su comportamiento social habitual.

Más allá de las causas que pueden desarrollar estos estados patológicos de ansiedad vamos a tratar de ayudarte a identificarlos para que puedas intervenir con tiempo y saber qué hacer cuando un perro se queda solo en casa.

¿Cómo se si mi perro se siente solo?

Entender qué pasa si un perro se siente solo te ayudará a evaluar las consecuencias y actuar con prontitud para brindarle ayuda y soporte oportuno al peludo. El primer paso es saber identificar los síntomas de la soledad y reconocer cuando hablamos de Ansiedad por Separación Canina, conocida actualmente como  Problemas Relacionados con la Soledad (PRS)

Normalmente, se identifican tres señales claras de los PRS:

  • Comportamiento destructivo en el hogar, el animal arremete contra las puertas o ventanas buscando una vía de escape. También puede atacar el mobiliario y los artículos del hogar.
  • Exceso de vocalización, ladridos imparables que incomodan al vecindario durante todo el día. Normalmente este síntoma es difícil de detectar hasta que llega la queja del vecindario.
  • Eliminaciones incontroladas y en lugares inadecuados. En estas situaciones es normal regresar a casa y encontrar innumerables micciones y defecaciones que afectan la relación familiar con el peludo.

No obstante lo anterior, un denominador común en todas ellas es que, cuando se trata de PRS, el animal, tiende a destrozar ropa u objetos muy cercanos a su familia humana, con quien ha creado un vínculo inadecuado.

Síntomas secundarios relacionados con los PRS

Adicionalmente, pueden presentarse otros síntomas como vómito, jadeos constantes, diarrea, etc. Además:

  • El perro se niega a comer en tu ausencia.
  • El estado de ansiedad que se crea genera hipersalivación y el animal babea insistentemente dejando charcos y mojando todo a su paso.
  • Sudoración excesiva que se refleja en las marcas de las patas en el suelo.
  • Alteración de la actividad motora con sucesión de movimientos repetitivos u obsesivos como girar sobre sí mismo.
  • Autolesiones o automutilaciones por mordiscos obsesivos sobre diferentes zonas del cuerpo.
  • Inactividad general, apatía.

Como ves, estos síntomas son comunes en muchas patologías y pueden originarse también por problemas de salud como alteraciones gastrointestinales, intoxicaciones alimentarias, alergias, alteraciones neurológicas o motoras, presencia de parásitos, problemas dermatológicos o de naturaleza hepática. Por esta razón, en muchos casos, es muy difícil el diagnóstico efectivo de los PRS.

Gestión de la soledad: ¿Cómo evitar que mi perro se sienta solo en casa?

Si has identificado en tu perro estados de ansiedad que reflejan con claridad su miedo a la soledad, es momento de intervenir, tienes que ayudarle.

Muchas de las consultas que he recibido a lo largo de estos años tienen que ver con estados de ansiedad y alteraciones comportamentales, aunque no todas han sido ansiedad por separación.

De hecho, y aunque en mi caso es la tercera causa de consulta más común tras los comportamientos agresivos y reactivos, muchas veces se trata de un mal diagnóstico, lo que dificulta la evolución de nuestro compañero canino al no tratarse realmente de un problema relacionado con los PRS.

No obstante, si realmente se trata de un PRS, a mi me gusta centrarme en programas de 360 grados que contemplen los siguientes aspectos:

  1. Ayuda en la gestión emocional mediante la educación canina empática.
  2. Mejora del vínculo.
  3. Reducción del estrés, preferiblemente mediante ejercicios que estimulen el olfato de nuestro perro.
  4. Conocer, empatizar y disfrutar de paseos y momentos de calidad con nuestro perro que mejoren su bienestar.
  5. Uso de terapias naturales como pueden ser flores de bach y/o zoofarmacognosis.
  6. Análisis y tratamiento nutricional.

De hecho, ningún tratamiento tendrá éxito si no se implementa un programa de trabajo completo.

Un punto importante: la Educación de las personas

Muchos de los síntomas de la ansiedad canina comprometen seriamente la relación afectiva con el animal y la paciencia de las personas del entorno.

Este comportamiento puede identificarse como desobediencia y generar un castigo o enfado por parte de su familia, que a su vez siente la presión social del vecindario.

Es necesario que las personas empaticen y entiendan el sufrimiento que los PRS pueden ocasionar en nuestros perros, estando el castigo totalmente contraindicado.

Paciencia y empatía

Si en algún momento has pensado “mi perro no sabe estar solo”, puede que tengas razón, pero tienes que enseñarle a tolerar la separación y ayudarle a entender que el hogar es un lugar seguro.

Fomentar la independencia del perro es crucial para superar los PRS. Para esto es importante establecer pautas relacionadas con nuestro comportamiento antes de salir de casa, al regresar y sobre todo mientras permaneces en el hogar.

Enviar señales seguras y realizar salidas programadas, no viciadas, repetitivas y apoyadas en juegos de olfato harán desensibilizar al perro esa situación desagradable.

¿Cómo lograrlo? Ayudando al perro a predecir el momento de la salida. Por ejempo, al tomar las llaves o colocarse el abrigo anticipadamente, reducirás el nivel de estrés en los peludos ya que estarás confirmando lo que sucederá (siempre que esa cadena de situaciones no estuviera viciada previamente, en cuyo caso habría que crear una alternativa).

También cuando llegas a casa saluda ¡no olvides saludar a tu perro! él también es parte de la familia, aunque si es muy nervioso tengas que hacerlo de una forma tranquila y calmada.

Mientras estás en casa proporciona compañía de calidad y acompáñalo en sus actividades hasta que aprenda a realizarlas en soledad; apóyate de circuitos de olfato hacia otras zonas de la casa que fomenten su independencia.

Es muy importante, sobre todo al inicio del tratamiento, evitar dejar solo al animal para inhibir el estímulo que origina el problema.

Preparar el entorno

Cuando vayamos avanzando en el caso, podrás elegir algunas de las siguientes opciones, las cuales mantendrán al perro entretenido mientras dure tu ausencia:

  • Recurre a los juguetes interactivos, que no produzcan ruidos o luces, ya que eso podría aumentar el estrés. También puedes estimular su olfato dejando juguetes que permitan esconder comida o snacks en su interior.
  • No permitas el acceso del perro a lugares donde puedan ver el movimiento de la calle o de otros animales, salvo que sepas que eso va a divertirle y distraerle en lugar de ponerle más nervioso o provocarle inseguridad y miedo. Además, deja abierta las puertas de los espacios que puede visitar dentro del hogar, para que pueda desplazarse libremente y pueda inspeccionar y disfrutar del entorno.
  • Entretenimiento musical o multimedia. La música ambiental relajante puede ser de gran ayuda. Prueba también a programar el televisor y dejárselo a bajo volumen (recuerda que ellos tienen un sentido de la audición mucho más alto). Por otro lado, también debes analizar si la tele puede ser un relajante o un estresor para él.
 
Si quieres saber más sobre Problemas Relacionados con la Soledad, presta atención a mis redes, en muy poquito te cuento más cositas 🙂

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