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Mi perro le tiene miedo a la aspiradora: causas y pautas

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Mi perro le tiene miedo a la aspiradora: causas y pautas

En ocasiones se producen dificultades en el ámbito del hogar. La relación entre perros y aspiradoras, a veces, parece un poco complicada. Es un dispositivo práctico para potenciar la limpieza. Sin embargo, el animal puede percibirlo como un elemento que irrumpe de forma repentina en su zona de confort.

¿Por qué mi perro tiene miedo a la aspiradora?

Por lo general, cuando el motivo del temor está relacionado con el ruido generado por el dispositivo, el perro también suele reaccionar de forma negativa ante otros agentes externos como, por ejemplo, los truenos.

El ser humano también experimenta el impacto de la contaminación acústica en su estilo de vida, de hecho, quienes convivimos con un robot de limpieza tendemos a huir de la habitación en la que se encuentra para que no nos atruene la cabeza… imagínate si tuviéramos la sensibilidad auditiva del perro.

Sin embargo, al tratarse la aspiradora de algo tan habitual en el hogar, el miedo en este caso se enmarca en la vida cotidiana del perro, pudiendo convertirse en una fuente de tensión o incluso provocar una ruptura en el vínculo multiespecie.

También puede ocurrir que el animal perciba la aspiradora como un elemento extraño. Un aparato que no se percibe fácilmente en el hogar cuando está oculto en el interior de un armario, pero que adquiere un gran protagonismo durante el proceso de limpieza.

Por otro lado, el temor que siente el perro ante una aspiradora ruidosa está relacionado con las emociones que vive. Al igual que algunos de los temores del ser humano están relacionados con experiencias negativas previas, puede ocurrir que el perro haya vivido un hecho que ha desencadenado el temor a la aspiradora.

Es por ello que la aspiradora puede convertirse en una fuente de estrés. Un estrés que, a veces, se prolonga en el tiempo si pasa desapercibido para la familia.

Cuál es la más aconsejada y silenciosa

Un buen aspirador es aquel que cumple un doble objetivo. Por una parte, se adapta a las necesidades de limpieza del hogar y, por otro, proporciona un funcionamiento silencioso.

Es recomendable que el cepillo del producto esté elaborado en un material que no se enrede al aspirar la casa. Un cepillo de goma es especialmente recomendado para un hogar en el que vive un perro.

Existen distintos diseños de aspiradoras en el mercado que cumplen con el requisito de ser silenciosas. El robot aspirador es uno de los diseños más utilizados hoy en día pero, elijamos la que elijamos, siempre será molesta para nuestro perro (al menos a nivel auditivo), así que lo mejor será trabajar con ella y con nuestro compañero canino antes de ponerla en funcionamiento.

Dos de las aspiradoras que mejores opiniones han obtenido en el sector canino han sido el modelo sin bolsa AEG LX7-2-CR-A  y el robot aspirador y fregasuelos LEFANT aunque, para gustos, colores.

Cómo puedo reducir o trabajar el miedo a la aspiradora de mi perro

El estrés que el perro experimenta cuando siente miedo a la aspiradora influye de forma negativa en su bienestar. Y conviene analizar diferentes estrategias para ayudarle a superar el temor. 

Establece un horario adaptado a las necesidades del perro

En primer lugar, puedes reorganizar el horario de limpieza. Puedes adaptar el momento de pasar el aspirador al instante en el que el animal disfruta de un agradable paseo al aire libre o de un tiempo de juegos. Si vives en compañía de tu pareja o de otra persona puedes llegar a acuerdos para conciliar diferentes responsabilidades. 

De la misma forma, si se encuentra en el hogar, evita ponerla en aquellos momentos en los que el perro se encuentre durmiendo para no sobresaltarle.

Dar una mayor visibilidad al dispositivo en el hogar

Por otra parte, es recomendable que el perro pueda observar el aspirador no solo cuando está en funcionamiento. Es recomendable situar el dispositivo a la vista en diferentes estancias del hogar durante algunos momentos del día. De este modo, el producto queda perfectamente enmarcado en la decoración de la casa. El animal tiene la posibilidad de familiarizarse con su presencia y, en consecuencia, el miedo adquiere una perspectiva diferente.

En este punto, cabe remarcar que si el perro ya se encuentra sensibilizado al aspirador, debemos trabajar con él una desensibilización progresiva cada vez que saquemos la aspiradora del armario, ya que si la mantenemos en el exterior de forma continuada puede crearle todavía más nerviosismo y que se encuentre inseguro en su propio hogar.

Respetar la zona de confort del animal

Si el animal está presente en casa en el momento en el que pasas la aspiradora, es esencial que tenga una zona que no esté expuesta al contacto directo con el dispositivo, un agradable refugio que le aporte seguridad y bienestar y al que no puede acceder la aspiradora (especialmente si se trata de un robot de limpieza).

La superación de un temor requiere de tiempo y cada perro tiene su propio ritmo, si necesita espacio con la aspiradora, debemos dárselo.

Afrontar el temor de manera gradual

Cuando la aspiradora se presenta como un elemento incómodo, es vital que el plan de acción contemple diferentes situaciones en las que el animal experimenta una exposición paulatina, apoyándonos en una desensibilización progresiva mediante refuerzo alimenticio. De este modo, cada paso se convierte en una preparación para afrontar un nuevo objetivo.

Primero premiaremos al perro con comida por mantenerse alejado de la aspiradora apagada, siempre leyendo su comunicación para asegurarnos de que se encuentra tranquilo. Progresivamente y, con el paso de las semanas, seguiremos repitiendo esta acción mientras reducimos el espacio entre el perro y la aspiradora. 

Cuando ya hayamos conseguido que coja premios al lado de la aspiradora y que se encuentre seguro y confiado, volveremos a ganar el máximo espacio posible para encenderla a la mínima potencia posible y comenzar el mismo trabajo de desensibilización, premiando a esa distancia mientras el perro está en una zona tranquila y reduciendo progresivamente la distancia con el aspirador.

Refuerzo positivo e inteligencia emocional

Propicia otras experiencias agradables y positivas. Cuando la aspiradora se convierte en una fuente de temor, conviene potenciar de modo intencional otras rutinas felices para el animal. De esta forma, la aspiradora no se relaciona a modo de causa y efecto con una fuente de estrés, sino que también puede ponerse en conexión con otros estímulos gratificantes.

Por ejemplo, puedes estar jugando con tu perro en una habitación alejada de la aspiradora mientras esta se encuentra activada. Siempre y cuando la distancia con el electrodoméstico permita al animal disfrutar del momento.

También debemos tener en cuenta que, en ocasiones, el malestar del animal se transforma en un motivo de preocupación constante para su familia, pero es importante que no transmitamos esas emociones negativas a nuestro perro. Por ello, antes de pasar el aspirador, puedes visualizarte disfrutando de ese proceso. Respira de forma consciente para alimentar la calma y la tranquilidad. Cuando sientes serenidad en tu interior, no transmites tus propios temores al perro. No anticipes de forma negativa aquello que crees que va a pasar.

Fórmulas para disminuir la intensidad del ruido

Un aspirador silencioso minimiza el impacto que puede producir en el ambiente. Su presencia pasa más desapercibida que otros dispositivos que producen una mayor contaminación acústica y, además, es posible reducir el nivel de protagonismo que ese estímulo tiene en la vivienda de forma general. También podemos atenuar el ruido poniendo música relajante en una de las habitaciones cercanas, de forma que haga de cortina entre la estancia en la que se encuentra el aspirador y su zona de confort/refugio.

Por último, no olvides acompañar y reforzar al animal con palabras de ánimo, demostraciones de cariño y tiempo de calidad compartido en común, empatiza con tu perro.

Los miedos de nuestros perros pueden ser numerosos y no se superan en un día ni con un ritmo marcado por la prisa, así que si a pesar de haber valorado diferentes alternativas el animal sigue mostrando síntomas de malestar o si todavía sientes que necesitas más información, descubre mis cursos de educación canina para familias. 

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